Sólo a quien le gusta comer bien, sabe también
cocinar bien.
Era como si todos los malentendidos y los años que
habían transcurrido desde su amor de juventud no hubieran pasado.
Hay algo extraño en el amor… le amó…, con la misma
naturalidad con la que respiraba, sin poner reparos, sin importarle lo que
hiciera.